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Si usted tiene un negocio exitoso y ha logrado replicarlo al menos una vez,
es decir ya cuenta con una sucursal, es posible que sea candidato a convertirse
en franquiciante y ver crecer su marca como la espuma, sin limitantes
geográficas o financieras. Lo invitamos a explorar este interesantísimo mundo,
cada día más popular.
El abanico de ofertas de bienes y servicios al que tenemos acceso actualmente es
tan extenso que cada día se dificulta más que algún negocio sobresalga y sobre
todo perdure. En una avenida llena de pastelerías escasamente podemos
diferenciar en cuál hacen el mejor pastel de chocolate, y si encontramos la que
nos encanta, el día menos pensado vemos que cierra. Si acudimos a Internet los
resultados son parecidos, el buscador arroja cualquier cantidad de opciones y
terminamos por enloquecer con tanta oferta, para luego descubrir que muchas ya
ni siquiera siguen activas. Así se mueve el mundo comercial.
No obstante, los expertos coinciden en que existe una gran alternativa para
potenciar el crecimiento de cualquier buena idea que ya esté siendo redituable y
aceptada por cierta clientela: las franquicias.
LO BÁSICO
Quienes poseen un negocio tienen la posibilidad de expandirse mediante el modelo
de franquicia y enseñarles a otros su fórmula, con el beneficio de que el
franquiciante (dueño de la marca) replicará su concepto sin asumir el costo de
arranque y operación, y por el contrario, cobrará por permitir al
franquiciatario (comprador) el uso de su nombre y métodos. Si además la compañía
ofrece determinados productos, el franquiciante está asegurando la colocación de
los mismos en las franquicias que logre vender.
El primer requisito para franquiciar es poseer una marca; ese logotipo o nombre
mediante el cual identificamos una mercancía o servicio se vuelve el
protagonista. La marca y el conocimiento documentado de la operación de la
empresa (a lo que se denomina know-how) conforman el aspecto legal de los
requisitos.
Después tenemos el factor negocio, el cual implica tener un comercio exitoso que
cuente con al menos una sucursal, dos años de experiencia y procesos bien
establecidos.
El tercer elemento es la innovación constante: capacitación, supervisión,
promociones y mercadotecnia no deben faltar a fin de que el franquiciatario esté
dispuesto a seguir pagando cuotas o regalías al franquiciante.
¿POR QUÉ FRANQUICIAR?
Según la Secretaría de Economía uno de cada cuatro negocios alcanza solamente el
segundo año de actividad, mientras que el 95 por ciento de los que son
franquiciados llegan al cuarto año, lo cual muestra claramente que un
emprendedor novato tiene muchas más posibilidades de éxito si adopta este
modelo.
Cualquier negocio puede ser franquiciable: una refaccionaria, una tienda de
deportes, de químicos de limpieza o de helados, un taller mecánico, etcétera. No
es una opción exclusiva para restaurantes, como podrían pensar muchos.
Por otro lado, franquiciar puede ser una alternativa para quien no desea
expandir más su comercio pero está dispuesto a que otros coloquen su producto al
alcance de más gente. Tal es el caso de una conocida cafetería originaria de
Puebla, que a finales de los noventa contaba con 15 sucursales y sus dueños ya
no estaban interesados en crecer. Afortunadamente fueron asesorados y
convencidos para que hicieran de su modelo una franquicia y actualmente es
posible hallar alrededor de 200 cafeterías con su nombre y servicios en el país,
además de tener presencia en Barcelona, Los Ángeles y Santiago de Chile.
Franquiciar trajo a los propietarios beneficios adicionales, pues al comprar sus
insumos en mayor volumen (a fin de satisfacer a sus franquiciatarios), acceden a
mejores precios. Y de ser un conjunto de cafeterías familiares pasaron a
convertirse en una firma con renombre internacional.
DETALLES QUE IMPORTAN
El tamaño del negocio no es obstáculo para convertirse en franquicia. Si el suyo
es pequeño pero cumple los requisitos ya mencionados y consigue la asesoría
adecuada, puede multiplicar su modelo ofreciendo una franquicia de bajo costo a
emprendedores que no cuentan con mucho capital. En el mercado hay opciones
interesantes desde 15 mil pesos.
El experto en desarrollo de franquicias José Luis Trasfí explica que hay ciertas
áreas a revisar antes de establecer una de estas concesiones. Dicho trabajo debe
ejecutarlo un consultor especializado, si se quiere obtener mejores resultados:
-Área legal. Se realiza el contrato y la circular de oferta de la franquicia; se
hace un estudio fiscal a fin de determinar el tipo de contribuyente adecuado
para el negocio. El tema de la propiedad industrial y/o intelectual también es
importante, por lo cual si la empresa no ha hecho los trámites correspondientes
ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) o el Instituto
Nacional del Derecho de Autor (INDA), el consultor le ayudará a ello,
asegurándose de que su marca esté debidamente protegida de posibles litigios,
dando tranquilidad y certeza sobre los derechos de uso.
-Área ingenieril. Consiste en analizar todos los procesos y plasmarlos en papel,
lo cual permitirá generar los manuales de franquicia, que deben ser cinco:
preapertura, operativo, organizacional, instalaciones y equipo, insumos.
-Área financiera. El análisis financiero arroja cuánto vale la franquicia y la
cuota de la misma. Con estos puntos terminados, se puede empezar a promocionar
su venta.
TU PROPIA FRANQUICIA
Crear una franquicia cuesta. Pero si el futuro franquiciante no cuenta con
presupuesto para ello, existen fondos en la Secretaría de Economía que se
destinan a estos propósitos en busca de generar nuevas compañías y conservar
empleos formales. El financiamiento para desarrollar y/o adquirir franquicias es
una opción real de bajo costo financiero.
Franquiciar un negocio no es garantía de éxito, pero sí abre un camino lleno de
posibilidades. Es preciso subrayar que la marca a franquiciar debe ser
acreditada y estar en un buen momento, sólo así resultará atractiva a los
prospectos. La idea de ofrecer los conocimientos y fórmulas a personas que
sueñan con tener una empresa representa un esquema de ganar-ganar, ya que el
inversionista es llevado de la mano en su aventura minimizando los riesgos,
mientras que el franquiciante coloca sus productos en lugares que tal vez no
hubiese imaginado.
Otro punto a remarcar es que el franquiciatario no es ni socio ni empleado del
franquiciante; éste último es dueño y responsable de su propia compañía aunque
utilice un modelo que le fue ‘prestado’ y por el cual pagó una cuota de entrada.
El valor agregado es la innovación constante a la que está comprometido el dueño
de la línea.
A quienes viven en La Laguna puede resultar interesante que si bien no se tiene
el dato de cuántas franquicias de origen lagunero hay, se sabe que son pocas en
comparación con los negocios que tienen todos los elementos para llegar a serlo.
Ello muestra que hay desconocimiento del tema. Es posible encontrar información
útil en la revista Entrepreneur, páginas de Internet como
www.franquiciashoy.com, o bien acercándose a un consultor especializado.
Sin duda la creación de franquicias es una opción que puede generar muy buenas
ganancias, especialmente en estos tiempos de crisis.
Correo-e: cdelacruz@elsiglodetorreon.com.mx
Fuentes: José Luis Trasfí, consultor y experto en desarrollo de franquicias;
Guía de operaciones PYME, Franquiciashoy.com, Soyentrepreneur.com
PASOS BÁSICOS
Si deseas convertir tu empresa en una franquicia:
Requisitos
-Negocio exitoso
-Al menos una sucursal
-Dos años de experiencia
-Procesos establecidos
-Innovación constante
El franquiciante
-Pone la marca
-Transmite la experiencia
-Capacita y orienta
-Establece las reglas
El franquiciatario
-Pone la inversión
-Sigue las reglas del franquiciante
-Le da promoción a la marca
-Vende los productos



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