|
|

La empresa BCU se fue de Tijuana y descartó instalarse en Ciudad Victoria, Matamoros, Culiacán, Ciudad Juárez y Morelia.
En Tijuana, Baja California, una esperanza de vida literalmente se cerró debido a la inseguridad. Este año, el Banco de Cordón Umbilical (BCU) dejó de operar en la ciudad porque la mayoría de las personas que pagaban el servicio para conservar las células madre del cordón umbilical de su bebé —como una opción de cura para niños con leucemia a los que la quimioterapia simplemente no les funcionó— emigraron hacía San Diego.
El propio encargado de la franquicia del BCU se mudó del lugar por el miedo ante tanta violencia.
Mientras esta empresa mexicana ha exportado ya su tecnología a Brasil y Estados Unidos; en México, no ha podido instalarse en Ciudad Victoria, Matamoros, Culiacán, ni en Ciudad Juárez por temor al crimen organizado.
El próximo año,incluso, llegará a Bogotá, Colombia, pero en nuestro país el director de franquicias de BCU, Michael Myslabodski, ve difícil poder aterrizar el proyecto en Morelia, otra de las urbes donde de plano la inseguridad los ha detenido.
“La gente en estas ciudades azotadas por la violencia no quiere invertir; al revés, se quiere salir y les da miedo poner un negocio y optan mejor por cambiar su localización. En Morelia, durante este año, no hemos podido introducir el concepto porque cada vez que vamos a aterrizar algo, o matan a uno nuevo de La Familia o están en disputa y cierran Morelia dos semanas”, dijo Myslabodski.
Oportunidad de vida
Las pérdidas para la empresa por no haber podido instalarse en estas ciudades mexicanas han sido compensadas por el crecimiento internacional. Sin embargo, los habitantes de Ciudad Victoria, Matamoros, Culiacán, Ciudad Juárez y Morelia tienen una opción menos de beneficiarse con una tecnología mediante la que se pueden curar al menos 80 enfermedades de tipo sanguíneo, como la leucemia.
Y es que está demostrado que las células madre de la sangre del cordón umbilical son capaces de devolver la vida a un enfermo terminal, sustituyendo sus células enfermas por sanas.
“Esto ya no es un mito ni ciencia ficción, es real y es importante que esté en todos lados, desgraciadamente otro de los problemas a los que nos enfrentamos es que hay muy pocos bancos privados, porque realizar esto no es algo sencillo, se tiene que tener una estructura científica sólida y corporativa para almacenar las células madre”, explicó Myslabodski.
Tecnología que se va
En México, desde 2005 existe también un Banco de Cordón Umbilical público en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Este banco, sin embargo, se enfoca a donaciones altruistas, es decir, de mujeres que dan la sangre del cordón umbilical de su bebé para que ésta pueda ser utilizada por cualquier persona que la necesite, a diferencia de lo que sucede en los bancos privados en donde la donación es totalmente dirigida.
Mientras esta tecnología continúa su desarrollo, pues se ha utilizado ya para la regeneración de tejidos, por ejemplo, un corazón infartado, y a escala experimental se estudia, incluso, la posibilidad de regenerar el páncreas y combatir con ello la diabetes, hasta hoy, Myslabodski no sabe cuándo podrán llegar a las ciudades donde se vive en un clima de inseguridad y violencia constante.
“Ya es difícil llegar en la actualidad al norte del país por la inseguridad que se está viviendo. En específico en Ciudad Juárez, Matamoros y Tijuana estamos paralizados”, confesó.
Como un seguro de vida
Además de las organizaciones privadas, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) también alberga al Banco de Sangre de Cordón Umbilical, el cual explica qué son las células madre.
-Son células que tienen la capacidad de formar a otras células de la sangre y, por su naturaleza, pueden ser usadas en el tratamiento de enfermedades que las afectan, sustituyendo a las enfermas por las sanas.
-Existen tres lugares donde se obtienen las células madre: de la médula ósea, que es su lugar de residencia habitual. La otra manera de obtenerlas es a través de la donación de sangre circulante, obtenidas por medio de máquinas especiales. Y, por último, de la sangre del cordón umbilical.
-De acuerdo con el IMSS, la sangre del cordón umbilical puede ser llamada “sangre placentaria”, pero se le conoce de la primera manera porque a través del cordón se obtiene la sangre que se encuentra en la placenta.
-Inmediato al nacimiento, el cordón umbilical es pinzado y cortado como es habitual. Mientras el pediatra se hace cargo de la atención del recién nacido, otro especialista, el ginecoobstetra espera que la matriz expulse la placenta, lo que toma unos minutos. Y es en ese tiempo cuando se aprovecha para realizar una limpieza del cordón umbilical, una aguja conectada a una bolsa especial recolecta la sangre del cordón y la mantiene en buen estado.
-De acuerdo con el IMSS, el procedimiento es seguro y no interfiere con la atención que necesita normalmente la madre ni el bebé.
-La sangre del cordón que se acabó de recolectar es llevada a un banco especializado donde se analiza, procesa y se criopreserva por especialistas, es decir, es congelada a 190 grados bajo cero.
-El Banco de Cordón Umbilical (BCU) informa en su portal que el primer trasplante de sangre de cordón fue realizado en Francia en 1988.
-De acuerdo con las dos instituciones, la leucemia es uno de los graves problemas de salud en México, y la sangre del cordón es empleada contra ese mal.



Twitter
Myspace
Mister Wong
Digg
Del.icio.us
Slashdot
Furl
Yahoo
Technorati
Newsvine
Googlize this
Blinklist
Facebook
Wikio









